“No salgo a buscar fotografías. Salgo a buscar momentos que algún día merezca la pena recordar.”
La fotografía llegó a mi vida en 2010 y, desde entonces, se ha convertido en una forma de vivir y descubrir el mundo. Me gusta fotografiar la naturaleza, el paisaje y la noche, especialmente esos momentos que requieren parar, observar y esperar. Detrás de cada imagen hay kilómetros, planificación, madrugones, noches al aire libre y muchas veces la paciencia de volver a intentarlo.
La técnica es parte del camino, pero nunca el destino. Me gusta conocer los lugares, esperar la luz, entender el cielo y conseguir que la fotografía nazca en el campo. El procesado solo debe ayudar a contar aquello que sentí cuando estaba allí.
Porque, al final, la fotografía nunca ha sido solamente hacer fotos. Ha sido mi excusa para salir, descubrir, aprender y volver a mirar lugares que quizá había visto mil veces de otra manera. Soy Whata, y mientras sigan existiendo lugares por descubrir, cielos que esperar y momentos que guardar, seguiré llevando una cámara conmigo.